Antonio
Hernández Moreno
La ausencia de un
método coherente, atractivo y realista ha dificultado durante años que la
educación musical encuentre el espacio que le corresponde dentro de la
formación integral de la persona.
El “Método intuitivo
de audición musical” propone primero la escucha atenta de la música
(apreciación) y más tarde su producción (interpretación). Para hacer música
primero hay que haberla escuchado.
La educación
musical ha de tener un carácter progresivo, un proceso evolutivo, un contenido
informativo, familiarizar al niño con la realidad musical y participativa mas
que con la representación conceptual, centrarse no solamente al canto, sino
también a la educación del oído, la educación rítmica, el solfeo, la historia
de la música y el conocimiento de sus obras, ésta ha de llevarse en un ambiente
de atractiva libertad para el alumno, sin olvidar la disciplina y el esfuerzo
necesarios para alcanzar determinados objetivos.
Es partir de la
experiencia vivida para encaminarse hacia el conocimiento teórico,
fundamentando en el desarrollo del sentido rítmico.
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